La cédula urbanística es un documento emitido por el ayuntamiento que informa sobre la situación urbanística de una parcela o inmueble. Detalla qué se puede y qué no se puede hacer en ese suelo: uso permitido, edificabilidad, alineaciones, alturas máximas, retranqueos, afecciones urbanísticas o si existe alguna protección especial.
Es especialmente relevante en operaciones donde el comprador quiere reformar, ampliar, cambiar el uso de una vivienda o adquirir un solar. En zonas de la Costa Blanca, donde conviven suelo urbano, urbanizable y rústico, la cédula urbanística evita errores costosos y decisiones basadas en suposiciones.
Aunque no siempre es obligatoria en una compraventa, sí es muy recomendable cuando hay dudas sobre la legalidad urbanística o cuando se trata de propiedades singulares. Desde Entra aconsejamos solicitarla antes de cerrar acuerdos, ya que aporta seguridad jurídica y permite valorar correctamente el potencial real del inmueble.