Licencia Turística

Consejos, guías y oportunidades inmobiliarias para tomar buenas decisiones

La licencia turística es la autorización administrativa obligatoria que permite destinar una vivienda al alquiler vacacional de forma legal. En la Comunidad Valenciana, esta regulación es especialmente relevante debido al alto volumen de demanda turística en zonas como Alicante, Playa de San Juan, El Campello, Benidorm o la Costa Blanca en general. Sin esta licencia, alquilar una vivienda por días o semanas puede implicar sanciones económicas importantes.

Obtener la licencia turística implica registrar la vivienda como alojamiento turístico ante la Generalitat Valenciana y cumplir una serie de requisitos técnicos y administrativos. Entre ellos se encuentran disponer de certificado de compatibilidad urbanística, cumplir condiciones de habitabilidad, contar con seguro de responsabilidad civil y garantizar que la vivienda reúne las condiciones mínimas exigidas en materia de equipamiento y seguridad.

Uno de los errores más habituales entre propietarios es pensar que basta con anunciar la vivienda en plataformas como Airbnb o Booking para poder alquilarla legalmente. Sin embargo, la normativa autonómica exige que el número de registro aparezca en toda publicidad del inmueble. No incluirlo puede derivar en multas elevadas y en la retirada del anuncio.

Además, cada ayuntamiento puede establecer limitaciones adicionales, especialmente en zonas tensionadas o en edificios donde los estatutos de la comunidad de propietarios restrinjan el uso turístico. Por eso es fundamental analizar previamente la viabilidad urbanística antes de comprar una vivienda con intención de explotarla como alquiler vacacional.

En el mercado inmobiliario de Alicante, muchas operaciones de compraventa tienen como objetivo la inversión turística. Por ello, desde Entra recomendamos estudiar antes de cerrar la operación si el inmueble puede obtener la licencia. No todas las viviendas son aptas, y la rentabilidad prevista puede verse afectada si existen restricciones.

También es importante entender que la licencia turística no convierte automáticamente la vivienda en un negocio exento de obligaciones fiscales. Los ingresos deben declararse correctamente y pueden implicar alta en determinados epígrafes fiscales, dependiendo del nivel de servicios ofrecidos.

En definitiva, la licencia turística no es un simple trámite administrativo: es el elemento que transforma una vivienda residencial en un activo de explotación legal. Contar con asesoramiento previo evita riesgos, sanciones y decisiones de inversión mal planteadas.